Suecia y Escandinavia están de moda. Eso nadie lo duda. Son muchos los factores que influyen en este éxito; la calidad de vida, el triunfo del estado de bienestar (que últimamente deja perpleja al resto de la UE, ensimismada en una vorágine de recortes sociales sin precedentes; que no “privilegios políticos” por cierto) y la cada vez más engrasada potencia de su poderío económico. 

A parte de empresas ya establecidas que dominan diversos aspectos de las tendencias de consumo en el resto del mundo, cómo pueden ser Electrolux, IKEA, Ericsson y H&M. Aquí se están gestando, o ya incluso desarrollando, una fauna de Start Ups que compiten en innovación con el actual “centro mundial de las ideas” (Silicon Valley amigos)

 Y es que no es para menos, en medio de sus casas señoriales en Gamla Stan, en los parques tecnológicos de las afueras o en la sala de estar del piso de cualquier abuelita sus nietecillos se afanan por encontrar la manera de romper todos y cada uno de los mercados en los que se inmiscuyen. Eso sí, mientras tanto, las mismas abuelitas siguen proveyendo con bandejitas de “peppar kakor” para que sus vástagos puedan descansar del duro trabajo de revolucionar la tecnología alrededor de un buen “fika”.

 A mí personalmente, esta ansia por emprender no me parece muy diferente de la que tuvieron sus ascendientes a la hora de tirarse a la mar y llegar al continente americano unos 300 años de la “llegada oficial” (eso sí, se volvieron ya que no encontraron nada que saquear, prefirieron continuar rapiñeando la pobre isla de Albión).

 A la cabeza de estas empresas están perlas como Skype, Pirate Bay, Wrap o Peepoople y, la que está cogiendo más ventaja de todas, mi adorada Spotify.

 Tal es el empuje de esta revolución digital que el mismísimo New York Times ha decidido homenajearlo con este simpático video de apenas 4 minutos.

El video pinchando en este enlace: http://nyti.ms/1dqOJgV

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