La revista Forbes, en su afán de listar y catalogar todo lo que acontece al ser humano, ha publicado recientemente una nueva lista en donde hace un ranking de países basándose en su felicidad. Y yo me pregunto, ¿cual es el baremo para medir algo tan sumamente subjetivo? No lo sé. Viniendo de una publicación estadounidense, el dinero es un factor fundamental, seguro. Pero ¿cuales son el resto de criterios? Me asombra. Si acaso, podrían titular “Lista de Paises más felices, según los criterios que NOSOTROS tenemos de la felicidad” ¿no?. En cualquier caso, en este ranking, pertrechado por el Legatum Insitute se han tenido en cuenta factores como los sueldos, la educación, el sistema sanitario, la capacidad de ser un emprendedor y la seguridad ciudadana.

Pues bien, al caso, los países escandinavos vuelven a batir sus propios records estando todos (menos Islandia que cada día parece ser menos escandinavo), entre los diez primeros; TODOS. Estarían entre los cinco primeros si Suecia avanzase una sola posición!

Pues bien! De Suecia se valora su capacidad de generar empresas (dinero), sitio con enormes facilidades para iniciar start-ups y donde el trabajo proporciona la principal fuente de satisfacción personal.

Después vienen Nueva Zelanda y Australia y luego, ya en el top three la hecatombe vikinga de la felicidad!

3º) Finlandia

2º) Dinamarca

1º) Noruega (aunque, y como bien apunta el artículo, el petróleo ayuda)

Pues sí, amigos! A modo de reflexión; en España se escucha mucho sobre la calidad de vida, el sol y las tapas… Tal vez eso no baste. La triste realidad es que en nuestro país, con una tasa de paro insoportable para el estado, eternas disputas sobre el modelo autonómico, políticos no sólo corruptos sino que además incompetentes y una establecida dejadez en cuanto a lo que queremos ser y a lo que aspiramos; nos estamos quedando cada día más atrás en la locomotora de la prosperidad y la calidad. La triste realidad es que cada vez más jóvenes prefieren hacer sus maletas y largarse a buscarse una vida mejor, más segura y con más garantías de conseguir una satisfacción personal y laboral que España ya no les brinda. Ante los problemas que están ahogando a nuestro particular chiringuito, los alemanes nos proponen soluciones que nos remontan a los años de la emigración. Siempre que se habla de recortar “derechos” se crea un eterno debate que inmoviliza los procesos, dolorosos pero necesarios, que los países que copan esta lista sui generis hace bastante tiempo que solucionaron y cerraron.

En cualquier caso, el link a la lista Forbes lo encontráis aquí

Anuncios