El alcohol en Suecia es un tema peliagudo. Para empezar, el precio; a un español medio le parecerá bastante caro, y lo es. Por una cerveza en un bar puedes pagar alegremente entre 5-8 € (45-65 SEK), cosa que deja el concepto de “me bajo al bar a tomarme una caña” bastante arriesgado. Otra cosa es comprarlo. Si decides un sábado por la tarde que vas a hacer un guateque con los colegas en casa, la has liado; el Systembolaget está cerrado. NO HAY ALCOHOL.

Systembolaget es una cadena de supermercados nacionalizados que venden un solo producto; ALCOHOL. Algo que a los suecos les encanta, motivo por el que supongo que el gobierno tomó la alegre decisión de crear este sistema. En los supermercados convencionales sólo se puede comprar una cerveza de muy baja graduación (Lät-Öl) que en ningún caso supera los 3,5º. Si quieres todo lo demás tendrás que ir al Systembolaget más cercano (hay muchísimos, al fin y al cabo es un negocio seguro) y, si vas un Viernes antes de que cierre, prepararte para masificaciones, colas para entrar como si fuese un concierto de Rock y todo tipo de gente dispuesta a abituallarse para otro fin de semana gélido.

Estas fotos, han sido tomadas casi de incógnito ya que cuando quise hacerlas en propiedad los de seguridad (que siempre hay) me dijeron que BAJO NINGÚN CONCEPTO podía sacar fotos del particular templo sueco de la felicidad.

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